martes, 25 de agosto de 2009

Los Sabios


Vienen por el camino, flotando
sobre el polvo,
las adustas barbas de los Sabios.

El mundo guardado en sus frentes.
El secreto de la luz
dormido en sus miradas bajas.

En el monte los lobos aúllan
con las fauces anchas y los rabos bajos.
En el pueblo los muchachos jalean

risueños los bombines de los Sabios
reflejados en el ocre de la tarde.

El tiempo cambia.
Plomo en las nubes y llueve.

Se van, flotando, por el camino
sin pisar el fango, ladera arriba.

Todo queda evaporándose
en silencio, salvo la lluvia
sobre los tejados de cinc y el eco lejano

de los Sabios que de forma machacona

reverbera, cada vez más débil:
---“Evidente, Cierto; Evidente; Claro, Claro…."---

Y la noche.

5 comentarios:

Ktana dijo...

Es claro el ruido de tiempos ancestrales, presentes en una memoria colectiva, infinita y sin fronteras, asì son los Sabios...eternos, silenciosos y presentes. en las cosas para hacerlas esenciales

María dijo...

Original y poético. Cada verso es una historia en sí. Me gusta tu manera de decir.
Abrazos

Juan Delgado Martín-Prat dijo...

Gracias Ktana y María por vuestros generosos comentarios. Muy agradecido y estáis en vuestra casa aunque tenga desconchones.

incal dijo...

Encontrar un espacio donde esta presente la buena poesia es algo digno de celebrar.
Te estare visitando asiduamente.

Saludos desde Montevideo. Luis

Joan Tristany dijo...

Muy bueno. Tu poema es ditinto, es original y tiene una versatilidad que parece ir desde los inicios de la humanidad hasta los tiempos actuales.
Me ha gustado mucho.
Mis felicitaciones y un fuerte abrazo
Joan