martes, 27 de octubre de 2009

EN UN CUENCO


    
     En un cuenco se pueden contener
mil palpitaciones o dos mil anémonas
fundidas con la transparencia del agua
abandonada.

     En un único cuenco, sobre un único mantel
de cuadros azules con ocho mil migas de pan (esparcidas por tres mil manos ancianas),
venas congeladas en rubí y el tiempo
escondido en los pliegues de las palmas.

     En un hondo cuenco,  la mirada ahogada,
el pez moribundo y un silencio que busca sus alas.

3 comentarios:

María dijo...

Un único cuenco y mil vidas y al final,todas iguales. Soledad resumida en los cuadros de un mantel y la huella del tiemmpo en las manos. Me ha encantado el final...es muy descriptivo. Abrazos

Ktana dijo...

Una vez vi , una alfombra afgana maravillosamente tejida.
Cuando pregunte como la habian hecho,porque era maravillosa y aun se podia sentir el olor aoveja y especias de oriente , el jefe de la tienda mostro las fotos, era de una tienda de un generoso hombre , de pronto vi la realidad, en una de las fotos , ocultas detras de otras aparecìan sus treinta niños, en el suelo comiendo de un solo cuenco gigante , una cosa parecida al arroz, con su manos de dedos enrojecidos de tanto tejer.Ellos habian tenido la suerte de ser esclavos de este comerciante.Famoso por sus tapices, el reclutaba niños ,que con sus manos hilaban y tejian cientos de fibras, al final del dia caian rendidos de sueño tras una frugal comida que su generoso patron les daba.En verdad en ese cuenco estaba toda su vida, comida para todos.El que era mas debil no comia. Ese cuenco era de metal, como un gran wok , eso era la vida para ellos.
Tu poema es bellisimo y me hizo recordar aquello...

Carmen dijo...

Realmente maravilloso.A veces, una mirada perdida en un tazón resume el universo inabarcable para quien lo mira...mil preguntas,ninguna respuesta. ¡Pero qué buena está la leche!