domingo, 3 de enero de 2010

Ella y la nube


Feliz Navidad y año nuevo.

  Los que la visitaban,
las mañanas soleadas de domingo,
disfrutaban sentados en el porche, 
bajo la parra parda y verde,
del encanto especial, etéreo, volátil,
de sus conversaciones con una nube.

Vivía siempre pensando en la nube.
Pensaba y soñaba y contaba sus gotas 
y acicalaba con mimo sus algodones sueltos.

La nube le susurraba tener, en las alturas,
un cielo reservado para dos
empapelado con rosas y sirocos.
Ella reía. La tarde dulce lamía la ladera.

Juan Delgado Martín-Prat   

3 comentarios:

Ktana dijo...

Eramos tantos hijos , que mi madre se deshacía de nosotros por dos meses en cada vacacion de verano.Nos mandaba a casa de la abuela paterna, de carácter fuerte y duro, podía doblegarnos con la mirada.Entonces en la tarde ,cuando la cosecha acababa , nos tendíamos en la era a ver las nubes pasar, nubes gigantes , blancas , en un cielo azul, despues de la lluvias de Enero. El aire limpio , las manzanas y la imaginación, hacían de la creatividad infantil un buen reemplazo de la televisión. Eramos libres para hablar y soñar con miles de figuras.Las mías siempre eran ballenas y fantasmas gigantes

Juan Delgado Martín-Prat dijo...

Precioso comentario. Gracias por compartirlo.

Natalia . . . * ] dijo...

Don Juan! Me uno a tu blog (bueno, soy Natalia Pérez, de plástica de 4º). La verdad es que ya sabía que escribías, pero nunca había leído nada tuyo. Es precioso!!! Me encanta, de verdad. =)