domingo, 13 de junio de 2010

Viene una nube oscura

En una bocacalle de la calle Arroyo. Sevilla, junio 2010 
      
      Por los ladrillos viene una nube oscura
reptando bajo los tornos del alfarero.
La ciudad detiene sus sirenas, expande el pecho,
suelta por su boca de humo 
la dulzura azul de los besos.

      Viene una nube oscura.
Es hora de romper las huchas y comprar, 
si podemos, con esperanzas o hechos,
las mil plumas del ave del paraíso perdido

      y pagar un curso acelerado que nos enseñe
a volar por el centro de la tierra

      o por el hueco estrecho de la aguja
que desechó  Aracne  por torcida

      o por la grieta del muro
que forma el cristal salobre del llanto

       o por las doce en punto
y quedarnos en punto,
con el sol bien redondo,
detenidos en nuestro abrazo  
   
      o por la duermevela
y no ser ni sueño ni realidad.

      Por los ladrillos viene una nube oscura
reptando bajo los tornos del alfarero.
Los jarrones quebrados en el vertedero de la ciudad.


                                         Juan Delgado Martín-Prat

4 comentarios:

Juan Delgado Martín-Prat dijo...

Gracias María, Ktana, Angel Virgilio, Marisa, artistaplasticodiegotresf por vuestras generosas palabras en la entrada anterior. En gran medida sois el aliento para seguir publicando desconchones.

Marisa dijo...

Esa nube oscura y su altivez, pasarán , dejando el espacio libre para volar por el centro de la tierra, o por el agujero de la aguja.
Exquisita composición, Juan, me han encantado sus notas surrealistas reptando bajo los tornos del alfarero.
Un placer leerte.
Un saludo.

María dijo...

No importa por donde sea, pero volar siempre...y sentir la arcilla entre los dedos aunque nos salgan ladrillos deformes. Saludos.

Ktana dijo...

nunca desmayes amigo , es grato leerte , ver tus obras , y entender como puedes encontrar belleza en rincones en los que nadie repara , belleza hay en todos lados y tu , nos enseñas a verla amigo
Un cariñoso beso desde Valparaíso , la ciudad que se descuelga de las quebradas de los cerros y hace maravillas equilibrandose en ellas