Quisiera trazar en el aire un último apunte magistral:
la naturaleza plena que dicen tener las esferas del mediodía.
Sus redondeces alcanzan el cenit de la plenitud
Y la virtud cansada de unos ojos
no ven allá, en las sombras violetas,
la profundidad cercada de misticismo con que nos hablan.
El amarillo cadmio de la luz, siempre me atrajo más .
Pero es tiempo de hacer rodar los astros.
¿ Alguien reparte una por una las entradas,
o se encarga el mismo tiempo,
de colarnos en la función?
Taparos los oídos.
crujen los trapos secos en la lejanía de los cuerpos,
angulosos y fecundos, que habitaron sus cortezas.
Contened mi risa, payasos.
Requiero pulso firme,
Equilibristas,¡ a mi mano!
un último apunte magistral.