Juan Delgado Martín-Prat
En la niñez se vive acompañado de seres que habitan las nubes, los troncos rugosos, la tapia vieja al lado de la escuela... Con los años perdemos la capacidad de verlos, de soñar con sus historias. En estas páginas intento volver a divertirme imaginando con los que aún habitan en los desconchones de la memoria.
miércoles, 30 de diciembre de 2009
MIRADA
Juan Delgado Martín-Prat
martes, 8 de diciembre de 2009
FRENTE AL BOSQUE
Frente al bosque, cierra las manos el vacío de los desiertos.
La luz bañada de húmeda sombra, cálida sombra,
desliza sus caricias sobre las horas.
Los faunos translúcidos del canto
persiguen sus melodías.
Sol, astro seductor de las ramas entrelazadas, confundidas
en un solo aliento, el aliento del bosque húmedo,
cálido bosque, como la sombra.
En torno a un rayo tuyo, la pesadumbre de los párpados
espolvorea en remolino, la herrumbre hacia las copas.
Entonces, siempre, siento en mis pies un lacerante dolor;
lo calmo en la laguna de los besos derretidos
en un solo labio, en una sola palabra,
en un solo bálsamo de estar contigo.
Mira bien, ahora que estamos ocultos
tras el papel del verso: mis pies, casi pezuñas;
mi piel, casi no cubre las entrañas de cristal.
-¿Y tu deseo....?-
Los faunos translúcidos del canto
persiguen sus melodías.
Juan Delgado Martín-Prat
miércoles, 11 de noviembre de 2009
PIDE LLUVIA
Suspendidos en un estado incipiente cuerpo y aire,
El último canto del gallo.
Crujen unas ramas.
El ciervo azul se oculta
del primer rayo del más humilde sol,
en una fronda violácea de galaxias.
martes, 27 de octubre de 2009
EN UN CUENCO
En un cuenco se pueden contener
En un único cuenco, sobre un único mantel
escondido en los pliegues de las palmas.
En un hondo cuenco, la mirada ahogada,
lunes, 19 de octubre de 2009
SOLILOQUIO DE TRES FIGURAS
En el puerto de la soledad los barcos
flotan balanceando sus palabras huecas
sobre el lomo plateado en humedad
de los peces que partirán a las seis,
para no volver, o volver distintos.
Mientras, acuden a las migas de pan que anciano
o niño se entretienen en tirar, con los pies danzando
en el vacío de brillos y oscuridades bajo el muelle.
Sobre el muelle las grúas sueltan giros entre metales.
Tres figuras ancladas por la piel.
Tres figuras hacen sonar su soliloquio para tres.
El chapoteo de la soledad en el puerto de la soledad
hace sonar a salitre la queja para uno, de uno, dos y tres.
Soliloquio de tres figuras ancladas por la piel.
Juan Delgado Martín-Prat
domingo, 4 de octubre de 2009
Esferas del Mediodía
Quisiera trazar en el aire un último apunte magistral:
la naturaleza plena que dicen tener las esferas del mediodía.
Sus redondeces alcanzan el cenit de la plenitud
Y la virtud cansada de unos ojos
no ven allá, en las sombras violetas,
la profundidad cercada de misticismo con que nos hablan.
El amarillo cadmio de la luz, siempre me atrajo más .
Pero es tiempo de hacer rodar los astros.
¿ Alguien reparte una por una las entradas,
o se encarga el mismo tiempo,
de colarnos en la función?
Taparos los oídos.
crujen los trapos secos en la lejanía de los cuerpos,
angulosos y fecundos, que habitaron sus cortezas.
Contened mi risa, payasos.
Requiero pulso firme,
Equilibristas,¡ a mi mano!
un último apunte magistral.
miércoles, 16 de septiembre de 2009
PEZ INGRÁVIDO


Los ríos que nacen de una cinta girada al aire
no tienen afluentes, ni desembocaduras,
ni meandros, ni cataratas.
Se enroscan colmados
en la dicha unidireccional del remolino.
Y llevan y llevarán
la plenitud despierta de la razón
mientras el pez ingrávido del sueño
habite en sus aguas.
( La niña se cansó pronto del juego
y estrelló la cinta contra el suelo )
martes, 25 de agosto de 2009
Los Sabios

sobre el polvo, las adustas barbas de los Sabios.
El mundo guardado en sus frentes.
El secreto de la luz
dormido en sus miradas bajas.
con las fauces anchas y los rabos bajos.
En el pueblo los muchachos jalean
risueños los bombines de los Sabios
reflejados en el ocre de la tarde.
Plomo en las nubes y llueve.
Se van, flotando, por el camino
sin pisar el fango, ladera arriba.
en silencio, salvo la lluvia
sobre los tejados de cinc y el eco lejano
de los Sabios que de forma machacona
reverbera, cada vez más débil:
---“Evidente, Cierto; Evidente; Claro, Claro…."---
sábado, 1 de agosto de 2009
JARDÍN PERDIDO
impuesto entre los nardos
como los insectos se interponen al beso.
Fresca voz: encuentro brotando
por los finos tallos de la melancolía.
Tersa piel: galaxia reducida
a dos cuerpos inermes que se distancian
sobre hojas sin nervadura, deshabitadas,
balanceándose en la soledad del vértigo.
Profundos ojos: humedad
del jardín perdido
con líquenes, verdinas,
sumideros de esperanzas rotas,
piedras que echaron raíces
y ni la fuerte mano del deseo
puede ya despegar de la tierra.
jueves, 23 de julio de 2009
JUNTO A LOS VENCEJOS
de un niño en brazos de su madre, no puede ser otra,
llegando a un lugar llamado Auschwitz.)
Peso quebrado
Sobre la vertical del beso
Risa, futuro,
Aliento, armonía,
Decorosamente
Expuestos en el escaparate
Largo, ancho,
Sin cristal y mil reflejos:
Tu rostro; mis manos;
Su mueca; la soledad del otro
Y cuatro vencejos vencedores
En vuelo
De la tarde.
Tarde que acompaña
En su muerte,
Diluida en noche,
Al paso puntual del tranvía
Con su carga de vidas
Calle abajo,
Nunca calle arriba.
( Reflejo fugaz el del tranvía)
En la bisectriz de amargura
Entre las líneas de fuga de los raíles
Quedó la voz en sepia
La que nos habla del desgarro
No vivido, pero si sentido
En las cavernas de la memoria.
Peso quebrado
Sobre la vertical del beso.
Mi nariz contra
el escaparate,
Retorcida contra
su propio reflejo
Y mi rabia y mi lágrima
Como un reflejo más….
Cayendo.
Peso quebrado
Sobre la vertical del beso.
¡Vuela!
¡Vete al alero más alto,
Junto a los vencejos!
Juan Delgado Martín-Prat
miércoles, 1 de julio de 2009
DESPIERTA: ES LA HORA
El susurro de los astros
rozando sus estelas ha cesado.
Mira todo
puesto boca abajo.
Caracoles recorriendo
las menudas distancias,
de la cómoda a la puerta,
de la puerta a la cama,
de la cama al jarron caído,
del jarrón caído a la desesperanza...
entre hojas intactas
van baboseando tus entrañas.
Los hilachos de vida
destejidos en el tiempo blando,
cuando derretíamos,
en las mañanas con escarcha,
los guijarros del arroyo
entre los rayos de luz que cincela
la persiana medio echada.
Despierta: es la hora.
El aire se llena de lágrimas
mientras que un ángel moribundo
recostado en el diván
canturrea una última canción.
jueves, 11 de junio de 2009
EN LA LUZ NACIENTE
jueves, 4 de junio de 2009
SOMBRAS CHINESCAS
Pisadas de niños cruzando la plaza.
Sombras chinescas
alzan un vuelo de palomas asustadas.
La taza de la fuente desborda ternura.
Sombras chinescas
trazan en la pared de la memoria
la mano del padre
acariciando aquel pelo enredado.
El beso de lo perdido jugando en la tarde.
Sombras chinescas
alejando dos siluetas…
- ¡Vamos!, mañana hay colegio.
Sombras chinescas,
mis brazos caídos
y solo luz,
blanca, amarga luz, sin tu sombra.
lunes, 18 de mayo de 2009
ENCUENTROS PÁLIDOS EN LA NOCHE
Mira
los encuentros pálidos en la noche:
como las estrellas fugaces
siguen el rumbo equivocado para nosotros;
como las manos trastocan los asideros
confundidos aguijón y terciopelo
en la violeta oscuridad;
como la niebla parece lejana,
mas el tiempo del estío
acorta los pasos del gozo.
Mira
los encuentros pálidos en la noche moribunda:
como los reflejos de la última luna
se enredan en el ondulado mar de tu cabello;
como la luz incipiente del alba
rompe los hechizos y los malos sueños;
como soltamos nuestras manos,
ya sin temor apenas, para volar
rozando el tacto de los seres y las cosas.
Antes
que regresen
los encuentros pálidos en la noche:
desmontemos el mundo
para guardarlo en una caja
y tenerlo, allá ignorado, en el estante alto
del desván de nuestro tiempo.
domingo, 10 de mayo de 2009
LÁGRIMA HUIDIZA
Girando
en torno al eje
minúsculo del tiempo,
donde anidó una alondra,
la lágrima huidiza de la melancolía
recita su rastro salado.
Mientras,
un delicioso minué, difuminado
por los visillos que teje el olvido,
va desgranando sus pasos
entre pozos de té
y el lenguaje oculto de los abanicos.
cubiertos de polvo,
registran en memoria de azogue
el continuo desmayo
de una mano.
Sobre la palma abierta:
arrugas; nácar; lágrima,
mil veces caída
y mil veces evaporada.
jueves, 16 de abril de 2009
REFUGIO DE TUS LABIOS
Si las camelias ensartadas en lánguido cuerpo,
jarra de plata latente, pudieran trocar en grito
su delicada belleza.
tan solo humo azul en el recuerdo, siguiera
mis pasos de ahora con su reflejo.
Si la torre caída.
Si el aire inquieto.
Si la sombra tras la esquina.
Si la persiana echada.
que necesita brazo y carbón
para mover el ritmo de las horas,
conocieran la fuente viva de tu capricho,
todo,
absolutamente todo,
buscaría el refugio azucarado de tus labios,
para brotar, nacimiento nuevo, como palabra
indefinida en el tiempo y el dolor:
Puro juego de tu voz.
viernes, 3 de abril de 2009
ATLANTE DEL TIEMPO

vacías estancias caídas
desde un paraíso amargo.
Luz repentina que quiebra
la tristeza opaca de los olvidos:
reposa tus palabras necias
al borde del camino lacerado
con la voz sangrante de los muertos.
En el aire un espanto;
en la tierra mi canto callado;
las voces de los lirios llorando;
la entreabierta ventana deja pasar
un apergaminado rayo.
Y el Atlante del tiempo,
cínico y barbado, se inclina
para oler el aroma oscuro del olvido.
domingo, 22 de marzo de 2009
LA MONTAÑA DORMIDA
De la montaña surge la voz rotunda del alba:
en el centro la flor.
Por las horas que cuentan las riberas,
sueñan mis dedos
con la humedad marchita del olvido.
Ser en lo ansiado presencia
turba a los ciervos alados mientras rumian
minúsculos bivalbos sonrosados.
Hay una fiera que acecha
por mil besos en silencio.
La brisa trae un huracán prisionero.
La vida otra vida
y el sueño otro sueño.
Apenas pasada la mañana.
Es la hora del sesteo:
poca actividad; pulsos apagados;
calor en los senderos y un vuelo desvelado
que marca caprichosas rutas de huecos
sobre la montaña recostada en el horizonte,
hecho arco de esperanza en la hora del sesteo.
Saben bien las ondas del agua
recoger la voz rotunda del alba
y hacerla susurro que consuele
al narciso descreído
que duerme su belleza
dentro de lo más oculto del venero.
( En el centro la flor:
bajo la montaña dormida).
domingo, 22 de febrero de 2009
RASTRO AZUL
Surgida de una penumbra
dulce y melancólica
viose bajar, por la escalera del portal,
un ala revestida con profundo azul.
Quedó reflejado en acta
como fue soltando luces
de corales encendidos; besos
de espumas; caballitos de mar
asomando por los buzones;
una puesta de sol cada tres peldaños;
mil sonrisas dibujadas en la salada
brisa de su aleteo;
y un niño que ya no recordábamos,
con la pala y la arena de nuestra infancia,
en el rellano primero de la escalera.
Para que conste en acta
se aportan varias gotas,
- como de un termómetro roto,
apunta la vecina del 2º izquierda -
que derramó el ojo abierto de la luna
sobre los geranios de los balcones.
Por último punto del orden
del día, informar que el seguro
se hará cargo de limpiar
el rastro azul del ala.
domingo, 8 de febrero de 2009
ASOMA LA CABEZA DEL PERRO
En el rumor vacío de un ala
que rozó la dicha
y besó ausencia,
asoma la cabeza del perro, absorto
en el enojo entrecruzado de las miradas.
Noche de duelo.
Por esquinas de la sala
cuatro estrellas quebradas.
Ya velan los párpados
agotados veneros, antaño
sobre altas torres manando:
pulsos; círculos; abrazos;
espirales; regresos; parábolas…
Y las fanfarrias montan
a lomo de los ecos,
solo entrecortado el galopar
por ladridos crecidos
en los huertos umbrosos del patio,
entre la blanca angustia
alzada de los nardos.
sábado, 24 de enero de 2009
LA LLAVE
La llave hace girar
un engranaje interno.
Detrás los sueños.
Dos vueltas son suficientes.
Medida exacta, entera:
DOS.
La llave hace girar
un engranaje interno.
Viciada con el tiempo
hay que tirar un poco
al finalizar el último giro,
la segunda vuelta,
la que se clava en las sombras
con claro acento o grito:
DOS.
Dos vueltas son suficientes.
Detrás los sueños.
La llave hace girar.....
-¿ Donde la olvidaría?,
Dios mío, ¿Donde?-
.....un engranaje interno.