miércoles, 16 de septiembre de 2009

PEZ INGRÁVIDO


Lo
s ríos que nacen de una cinta girada al aire
no tienen afluentes, ni desembocaduras,
ni meandros, ni cataratas.

Se en
roscan colmados
en la dicha unidireccional del remolino.

Y llevan y llevarán
la plenitud despierta de la razón
mientras el pez ingrávido del sueño
habite en sus aguas.

( La niña se cansó pronto del juego
y estrelló la cinta contra el suelo )

martes, 25 de agosto de 2009

Los Sabios



Vienen por el camino, flotando
sobre el polvo,
las adustas barbas de los Sabios.

El mundo guardado en sus frentes.
El secreto de la luz
dormido en sus miradas bajas.
En el monte los lobos aúllan
con las fauces anchas y los rabos bajos.
En el pueblo los muchachos jalean

risueños los bombines de los Sabios
reflejados en el ocre de la tarde.
El tiempo cambia.
Plomo en las nubes y llueve.

Se van, flotando, por el camino
sin pisar el fango, ladera arriba.

Todo queda evaporándose
en silencio, salvo la lluvia
sobre los tejados de cinc y el eco lejano

de los Sabios que de forma machacona

reverbera, cada vez más débil:
---“Evidente, Cierto; Evidente; Claro, Claro…."---
Y la noche.

sábado, 1 de agosto de 2009

JARDÍN PERDIDO

Cuenta la locura del acento
impuesto entre los nardos
como los insectos se interponen al beso.

Fresca voz: encuentro brotando
por los finos tallos de la melancolía.

Tersa piel: galaxia reducida
a dos cuerpos inermes que se distancian
sobre hojas sin nervadura, deshabitadas,
balanceándose en la soledad del vértigo.

Profundos ojos: humedad
del jardín p
erdido
con líquenes, verdinas,
sumideros de esperanzas rotas,
piedras que echaron raíces
y ni la fuerte mano del deseo
puede ya despegar de la tierra.

jueves, 23 de julio de 2009

JUNTO A LOS VENCEJOS

( Desde mi tiempo y mi ciudad, he visto la fotografía en sepia
de un niño en brazos de su madre, no puede ser otra,
llegando a un lugar llamado Auschwitz.)


Peso quebrado
Sobre la vertical del beso

Risa, futuro,
Aliento, armonía,
Decorosamente
Expuestos en el escaparate
Largo, ancho,
Sin cristal y mil reflejos:
Tu rostro; mis manos;
Su mueca; la soledad del otro
Y cuatro vencejos vencedores
En vuelo
De la tarde.

Tarde que acompaña
En su muerte,
Diluida en noche,
Al paso puntual del tranvía
Con su carga de vidas
Calle abajo,
Nunca calle arriba.

( Reflejo fugaz el del tranvía)

En la bisectriz de amargura
Entre las líneas de fuga de los raíles
Quedó la voz en sepia
La que nos habla del desgarro
No vivido, pero si sentido
En las cavernas de la memoria.

Peso quebrado
Sobre la vertical del beso.

Mi nariz contra
el escaparate,
Retorcida contra
su propio reflejo
Y mi rabia y mi lágrima
Como un reflejo más….
Cayendo.

Peso quebrado
Sobre la vertical del beso.
¡Vuela!
¡Vete al alero más alto,
Junto a los vencejos!

Juan Delgado Martín-Prat

miércoles, 1 de julio de 2009

DESPIERTA: ES LA HORA


Despierta: es la hora.
El susurro de los astros
rozando sus estelas ha cesado.

Mira todo
puesto boca abajo.
Caracoles recorriendo
las menudas distancias,
de la cómoda a la puerta,
de la puerta a la cama,
de la cama al jarron caído,
del jarrón caído a la desesperanza...
entre hojas intactas
van baboseando tus entrañas.

Los hilachos de vida
destejidos en el tiempo blando,
cuando derretíamos,
en las mañanas con escarcha,
los guijarros del arroyo
con el calor de nuestras manos,
al soplo azul giran mecidos
entre los rayos de luz que cincela
la persiana medio echada.

Despierta: es la hora.
El aire se llena de lágrimas
mientras que un ángel moribundo
recostado en el diván
canturrea una última canción.

jueves, 11 de junio de 2009

EN LA LUZ NACIENTE


En la luz naciente,
Al alba,
No tiene lugar
Pensar en el ocaso:

Ya llegará su sangrar
Bajo las nubes.

Aprovechemos el frío
Sobre el rostro
Para buscar
En el laberinto
Nuestro minotauro perdido.

jueves, 4 de junio de 2009

SOMBRAS CHINESCAS


Pisadas de niños cruzando la plaza.

Sombras chinescas
alzan un vuelo de palomas asustadas.

La taza de la fuente desborda ternura.
Sombras chinescas
trazan en la pared de la memoria
la mano del padre
acariciando aquel pelo enredado.

El beso de lo perdido jugando en la tarde.
Sombras chinescas
alejando dos siluetas…
- ¡Vamos!, mañana hay colegio.

Sombras chinescas,
mis brazos caídos
y solo luz,
blanca, amarga luz, sin tu sombra.

lunes, 18 de mayo de 2009

ENCUENTROS PÁLIDOS EN LA NOCHE


Mira
los encuentros pálidos en la noche:

como las estrellas fugaces
siguen el rumbo equivocado para nosotros;
como las manos trastocan los asideros
confundidos aguijón y terciopelo
en la violeta oscuridad;
como la niebla parece lejana,
mas el tiempo del estío
acorta los pasos del gozo.


Mira
los encuentros pálidos en la noche moribunda:
como los reflejos de la última luna
se enredan en el ondulado mar de tu cabello;
como la luz incipiente del alba
rompe los hechizos y los malos sueños;
como soltamos nuestras manos,
ya sin temor apenas, para volar
rozando el tacto de los seres y las cosas.

Antes
que regresen
los encuentros pálidos en la noche:
desmontemos el mundo
para guardarlo en una caja
y tenerlo, allá ignorado, en el estante alto
del desván de nuestro tiempo.

domingo, 10 de mayo de 2009

LÁGRIMA HUIDIZA




Girando

en torno al eje
minúsculo del tiempo,
donde anidó una alondra,
la lágrima huidiza de la melancolía
recita su rastro salado.

Mientras,
un delicioso minué, difuminado
por los visillos que teje el olvido,
va desgranando sus pasos
entre pozos de té
y el lenguaje oculto de los abanicos.

Los espejos,
cubiertos de polvo,
registran en memoria de azogue
el continuo desmayo
de una mano.

Sobre la palma abierta:
arrugas; nácar; lágrima,
mil veces caída
y mil veces evaporada.


jueves, 16 de abril de 2009

REFUGIO DE TUS LABIOS


Si las camelias ensartadas en lánguido cuerpo,
jarra de plata latente, pudieran trocar en grito
su delicada belleza.

Si la luna hundida en puerto lejano,
tan solo humo azul en el recuerdo, siguiera
mis pasos de ahora con su reflejo.

Si la mano cerrada.
Si la torre caída.
Si el aire inquieto.
Si la sombra tras la esquina.
Si la persiana echada.

Si los fogones de la máquina
que necesita brazo y carbón
para mover el ritmo de las horas,
conocieran la fuente viva de tu capricho,
todo,
absolutamente todo,
buscaría el refugio azucarado de tus labios,
para brotar, nacimiento nuevo, como palabra
indefinida en el tiempo y el dolor:
Puro juego de tu voz.

viernes, 3 de abril de 2009

ATLANTE DEL TIEMPO

Tenemos entre las manos,
frente a nuestros huesos,
vacías estancias caídas
desde un paraíso amargo.

Luz repentina que quiebra
la tristeza opaca de los olvidos:
reposa tus palabras necias
al borde del camino lacerado
con la voz sangrante de los muertos.

En el aire un espanto;
en la tierra mi canto callado;
las voces de los lirios llorando;
la entreabierta ventana deja pasar
un apergaminado rayo.

Y el Atlante del tiempo,
cínico y barbado, se inclina
para oler el aroma oscuro del olvido.

domingo, 22 de marzo de 2009

LA MONTAÑA DORMIDA


De la montaña surge la voz rotunda del alba:
en el centro la flor.

Por las horas que cuentan las riberas,
sueñan mis dedos
con la humedad marchita del olvido.

Ser en lo ansiado presencia
turba a los ciervos alados mientras rumian
minúsculos bivalbos sonrosados.

Hay una fiera que acecha
por mil besos en silencio.
La brisa trae un huracán prisionero.
La vida otra vida
y el sueño otro sueño.

Apenas pasada la mañana.
Es la hora del sesteo:
poca actividad; pulsos apagados;
calor en los senderos y un vuelo desvelado
que marca caprichosas rutas de huecos
sobre la montaña recostada en el horizonte,
hecho arco de esperanza en la hora del sesteo.

Saben bien las ondas del agua
recoger la voz rotunda del alba
y hacerla susurro que consuele
al narciso descreído
que duerme su belleza
dentro de lo más oculto del venero.

( En el centro la flor:
bajo la montaña dormida).

domingo, 22 de febrero de 2009

RASTRO AZUL



Surgida de una penumbra
dulce y melancólica
viose bajar, por la escalera del portal,
un ala revestida con profundo azul.

Quedó reflejado en acta
como fue soltando luces
de corales encendidos; besos
de espumas; caballitos de mar
asomando por los buzones;
una puesta de sol cada tres peldaños;
mil sonrisas dibujadas en la salada
brisa de su aleteo;
y un niño que ya no recordábamos,
con la pala y la arena de nuestra infancia,
en el rellano primero de la escalera.

Para que conste en acta
se aportan varias gotas,
- como de un termómetro roto,
apunta la vecina del 2º izquierda -
que derramó el ojo abierto de la luna
sobre los geranios de los balcones.

Por último punto del orden
del día, informar que el seguro
se hará cargo de limpiar
el rastro azul del ala.

domingo, 8 de febrero de 2009

ASOMA LA CABEZA DEL PERRO


En el rumor vacío de un ala
que rozó la dicha
y besó ausencia,
asoma la cabeza del perro, absorto
en el enojo entrecruzado de las miradas.

Noche de duelo.
Por esquinas de la sala
cuatro estrellas quebradas.

Ya velan los párpados
agotados veneros, antaño
sobre altas torres manando:
pulsos; círculos; abrazos;
espirales; regresos; parábolas…

Y las fanfarrias montan
a lomo de los ecos,
solo entrecortado el galopar
por ladridos crecidos
en los huertos umbrosos del patio,
entre la blanca angustia
alzada de los nardos.

sábado, 24 de enero de 2009

LA LLAVE

La llave hace girar
un engranaje interno.
Detrás los sueños.

Dos vueltas son suficientes.
Medida exacta, entera:
DOS.

La llave hace girar
un engranaje interno.
Viciada con el tiempo
hay que tirar un poco
al finalizar el último giro,
la segunda vuelta,
la que se clava en las sombras
con claro acento o grito:
DOS.

Dos vueltas son suficientes.
Detrás los sueños.

La llave hace girar.....
-¿ Donde la olvidaría?,
Dios mío, ¿Donde?-
.....un engranaje interno.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

LAS MANZANAS ROJAS



Blanquecina luz de un paisaje
pintado en la memoria.

Entre los almendros en flor del valle,
el rumor de los arroyos,
las canciones campesinas,
la danza lineal de las nubes
detenida por un instante
para contemplar tu dicha
enredada entre las ramas.

Donde habita la luz,
en el cielo convexo,
se alzan en madurez abierta
las sombras cansadas, rendidas,
hastiadas de la concavidad
que tejen calendarios, mapas,
horas, citas, silencios
rodeados de pasos y ángulos.

Blanquecina luz de un paisaje
pintado en la memoria.

Entre los almendros en flor del valle
la sombra alargada de la tarde
recoge sobre su mano violeta
copos de sombras caídas.

Por el sendero que amansa
junto a mi ventana
escucho lozanas risas
acunando a un viejo romance.
En el cesto estallan las manzanas rojas.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

LOS MONSTRUOS


Los monstruos
se alimentan de sueños robados
con príncipe, princesa
y castillo encantado .

Los monstruos
piensan que las rocas
no son para sostener vidas,
manos o voluntades,
sino para despeñarlas
por los barrancos.

Los monstruos
tienen cuerpos blandos
y
en sus pupilas
pozos agudos clavados.

Son así,
caprichos del hueco
abierto en un abrazo.

lunes, 10 de noviembre de 2008

FIEL ESPERA



















...........Fiel entre balanzas y esferas,
decantado siempre hacia
la frágil
silueta de la ausencia.

..........Fiel aullido sobre pisadas blandas
que se vislumbran tras la entreabierta
puerta de las horas huecas,
caídas,
asumidas como
propias
y a la vez extrañas
para las manos blancas del payaso.

...........Las ranas ya no saltan,
amigo,
las ranas ya no saltan,
se tornaron de plomo sus pupilas.

............Fiel espera al chasquido del payaso
que deshace,
como un otoño de carne,
la frágil
silueta de la ausencia.

domingo, 9 de noviembre de 2008

VOLANDO SOBRE LAS OLAS



Tras la boca absorta de un besugo
saluda el hipopótamo
a un sueño de infancia
volando sobre las olas.

Los pasos quedaron atrás:
basta con abrir los brazos
y dejarse llevar por la brisa
huracanada de los años.

No es difícil llegar,
pero al pasar no olvides
saludar al hipopótamo
que tras la boca absorta de un besugo
no quiso despertar.

sábado, 1 de noviembre de 2008

SILUETA REPLETA



Silueta repleta de corales.

Solitario que espera,

brazos caidos,
la llegada del que tanto
hace que partió.

Dios griego
besado por savia devoradora
en la humedad de unas ruinas
a las que el confín de tu aliento llegó.

Silueta repleta de corales.

Solitario que espera....
La llegada.

CAÑAVERAL DE LA INFANCIA




Mapas en largas cañas.
Cañaveral de la infancia,
junto al sereno reflejo de la pizarra.


Allí, a escala, todos
los lagos del mundo
reducidos.


Y el Nilo
en un largo trazo azul,
sobre el amarillento
desierto del mapa.